nace de una experiencia real.
De esas que no se olvidan…
En 2015 emigré de Venezuela junto a mi esposo y mis dos hijas, dejando atrás al resto de mi familia en Venezuela. Cada uno tomó su rutina: mi esposo en su trabajo, mis hijas en el colegio y universidad… y en medio de ese nuevo comienzo, yo me encontraba sola durante gran parte del día.
Era una soledad silenciosa. Era no tener a mi mamá cerca. No compartir con mis hermanos. No conversar con mis compañeros de trabajo como antes. Mi mundo seguía en Caracas… y yo estaba lejos.
Aunque tuve la oportunidad de seguir manejando mi negocio de contact center de forma remota y viajar con frecuencia, esa sensación no desaparecía. Profesionalmente estaba activa… pero emocionalmente, seguía sintiéndome lejos.
Así, la tecnología se convirtió en un puente.
Desde donde estaba, podía ayudar a mi familia en Venezuela: coordinar servicios, pagar gastos, resolver situaciones, organizar deliveries… muchas veces incluso más rápido que quienes estaban allá. También la conexión hacía la diferencia:
- Una llamada.
- Un mensaje inesperado.
- Una amiga que desde una fiesta se acordaba de mí.
- Alguien que te recuerda, que te extraña, que te hace sentir presente.
Ahí entendí el verdadero valor de la conexión humana, incluso a través de la tecnología.
Empecé a estudiar los efectos de la soledad en nuestra salud, y especialmente cómo afecta a los inmigrantes y a quienes están lejos de su red de apoyo. Pero más allá de las estadísticas, yo la viví.
Y decidí hacer algo al respecto: de mi experiencia crear una solución, algo simple, humano y poderoso.
Con más de 20 años de experiencia en contact centers y tecnología, entendí que podía transformar esa vivencia en algo más grande. No quería crear otra plataforma automatizada. No quería bots ni respuestas impersonales. Quería crear:
personas acompañando a personas.
Más que un agente: un AmigOP.
Amigo on the Phone, orientado a atender no solo las necesidades de los inmigrantes que dejan a sus familiares lejos, sino a toda la comunidad hispana de adultos mayores que vive sola en EEUU. De allí el spanglish característico: amigo on the phone.





